La historia del Red Velvet se remonta a la época de la Segunda Guerra Mundial. Debido al racionamiento de alimentos, los pasteleros utilizaban remolacha hervida para mantener la humedad de los bizcochos y mejorar su color. Sin embargo, el nombre "Velvet" (terciopelo) proviene de la reacción química entre el vinagre, el yogur (o suero de leche) y el toque de cocoa; esta combinación rompe las fibras de la harina, creando una miga increíblemente suave y fina. Lo que comenzó como una solución de tiempos de escasez se convirtió en un símbolo de elegancia en la repostería mundial.
INGREDIENTES:
Para la base aterciopelada:
250g de Harina de trigo.
15g de Cocoa en polvo (sin azúcar).
2 Huevos.
250g de Azúcar.
150ml de Aceite vegetal.
200g de Yogur natural (sin azúcar).
1 cucharadita de extracto de Vainilla.
1 cucharadita de Vinagre blanco o de manzana.
1 cucharadita de bicarbonato de sodio.
Colorante rojo en gel (cantidad suficiente).
Para el betún y decoración:
225g de Queso crema frío.
100g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente).
300g de azúcar glass tamizada.
PROCEDIMIENTO:
En un bol, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla aclare. Incorpora el aceite, la vainilla y el yogur natural. El yogur aportará la acidez necesaria para que la masa sea extremadamente tierna.Agrega el colorante rojo a la mezcla líquida hasta obtener el tono deseado. Por otro lado, tamiza la harina junto con la cocoa. Incorpora los secos a la mezcla líquida con movimientos envolventes para no perder aire. En un recipiente pequeño, mezcla el vinagre con el bicarbonato de sodio (verás que burbujea inmediatamente). Incorpora esta mezcla rápidamente a la masa. Este paso es el secreto para realzar el tono rojizo y asegurar que el cupcake sea ligero y esponjoso.Vierte la mezcla en moldes para cupcakes con sus respectivos capacillos, llenando solo 3/4 partes. Hornea a 180°C durante 18 a 20 minutos. Una vez listos, deja enfriar completamente sobre una rejilla.
Para el betún, bate el queso crema con la mantequilla y el azúcar glass hasta obtener una crema firme y suave.
Decoración: Con ayuda de una manga pastelera, corona cada cupcake con el betún. Toma uno de los cupcakes (o recorta un poco de la "panza" de los otros), desmorónalo finamente y espolvorea las migas rojas sobre la crema. El contraste del blanco con el rojo intenso le dará ese acabado de alta repostería.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.